Para implorarle que vuelva a casa

DEMASIADO TARDE

—¿Para implorarle que vuelva a casa estás aquí? ¿En serio? —me dijo asombrado. Entendí su estupor, también yo la menosprecié durante mucho tiempo, seguro de mi superioridad, ¿qué iba a hacer una chica tan poco agraciada sino adorarme y permitírmelo todo? Pero se cansó, de mis engaños, mis malas formas, mis olvidos. Se cansó de mí, y ya no funcionaron las mentiras y falsas promesas. Me quedé solo, sin ella, y me perdí.

EL DETALLE

Para implorarle que vuelva a casa nunca voy con las manos vacías, siempre llevo algún detalle para que se ablande, y cada vez cuesta más ser original. Por eso después de mi último error volé hasta la selva, me lancé en paracaídas, sufriendo arañazos y picaduras caminé dos días y dos noches hasta la Cueva de los Rubíes Azules, único lugar en el mundo en que se puede encontrar esta gema. Tras veintiséis horas picando arranqué uno y emprendí la vuelta. Cuando llegué se lo di con un perdón, esperando el beso y abrazo más grandes del mundo, pero dijo: “¿No lo tenían en rojo?”

Anuncios

13 comentarios en “Para implorarle que vuelva a casa

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s