Doblete

Luna Panigua

Imagen propia

Lídia Castro y Sadire Lleire han ayudado a que mi abril, un tanto mustio por razones obvias, acabe en flor. Las dos han elegido mi microrrelato de sus respectivos retos, Escribir Jugando y Emociones en 50 palabras, como ganador del mes. Os animo a leerlos haciendo clic en los galardones que tan orgullosa expongo.

¡Mil gracias, compañeras!

Escribir Jugando

 

Emociones en 50 palabras

Y quiero acompañar la entrada con una canción. Que no cunda el pánico, no es Resistiré.

Libertad, cantada por Julieta Venegas y cuyos autores son ella misma y Jesús González. Espero que la disfrutéis como yo.

Libre

juego de escritura

Cerrar los ojos. Abrir los brazos. Sentir el aire en la cara. Aspirar el aroma de la pradera. 

Y correr. Sin miedo a tropezar. Disfrutar el vértigo. Reír. 

Ser libre.

Palabras para el reto «Emociones en 50 palabras» de abril de Sadire Lleide. Requisitos: escribir un microrrelato o poesía inspirado en la imagen o el sonido que nos proponga en tan solo 50 palabras.

Kora y Cami

Gracias a Ana Centellas he conocido el blog Te cuento de viajes, de Cristina, y su estupendo reto garabatoliterario. Consiste en escribir un texto inspirado por una ilustración de la propia Cristina. En esta entrada, El viaje de la Blog-T-lla, está explicado. Aquí va mi aportación:

message-in-a-bright-bottle2

KORA Y CAMI

—¡Mira, mamá! —La pequeña Kora, de 8 años, entró en la cocina con la respiración entrecortada y las mejillas coloradas. Con el brazo extendido enseñó a su madre lo que llevaba en la mano.

—¿Qué es eso? ¿Una botella? ¿No será de cristal? A ver si se te va a romper y te vas a cortar.

Seguir leyendo

Todo queda en familia

chairs-1834393__340

TODO QUEDA EN FAMILIA

Ya recogerían la mesa mañana, dijo su madre. María sonrió al verla tan relajada. Sin esa urgencia por que todo estuviera perfecto para que su padre no se enfadara. Iba a ser una suerte que la hubiera abandonado, visto lo contenta que estaba. Si hasta había sacado una botella de champán.

Vicenta sirvió el Moët Chandon en dos copas. Le dio una a su hija, cogió la otra y brindaron. Mientras bebía dio gracias porque María no había notado ningún sabor raro en el guiso. No era ético lo que había hecho, ya lo sabía, pero no podía dejar pruebas.