CMNAC

reto de escritura

Desde este mi humilde blog hago un llamamiento a aquellas mujeres que quieran participar en una nueva iniciativa: los CMNAC (Congresos Mensuales de Nuevas Amas de Casa). Con la excusa de aprender porque «las mujeres de ahora no sois como las de antes» nos juntaremos, beberemos té de hojas de castaño rojo, charlaremos, bailaremos, reiremos y nos pasaremos por el arco del triunfo las llamadas desde casa.

Nota: cada participante recibirá una bandeja de croquetas congeladas.

Inscripciones: en comentarios y el formulario de contacto.

Sugerencias: durante el congreso.

Oposiciones a la iniciativa: no se admiten.

Propuesta (no tengo claro que sea un microrrelato) para el reto Escribir jugando de septiembre del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

Agrimony

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Su belleza, comparable a la de las diosas del Olimpo, su amplia sonrisa y la frescura de su caminar embelesaban a cuantos la veían en el mercado, ya fueran hombres, mujeres o niños. Solo una joven, tras un puesto de hierbas y remedios naturales, supo fijarse en sus ojos tristes.

Ese día, el ajetreo se paró por completo cuando llegó. Nadie entendía cómo podía resplandecer aún más; la única diferencia que le apreciaban era una flor amarilla prendida en el pelo. No dejaban de observarla; aun así, no la vieron guiñar uno de sus brillantes ojos a la herbolera.

Microrrelato para el reto Escribir jugando de mayo del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

La flor

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Hubo una época en la que con cada inspiración sentía que un alambre de espino rodeaba su corazón. Ya no; ya no le dolía vivir. Ya, simplemente, no podía sentir. Se dejaba llevar: una mirada vacía por la ciudad llena. Un alma ajena al sol y a la lluvia e impermeable a los sentimientos.

Hasta que la vio. Una flor solitaria asomaba por una grieta del hormigón. Una solitaria flor, roja como la sangre que volvía a percibir por las venas. Sacó el teléfono y le hizo una foto, por si olvidaba que la vida siempre se abre paso.

Microrrelato para el reto Escribir jugando de marzo del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

Idiotas

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El viento libera mechones de su pelo y colabora con el entusiasmo para colorearle las mejillas. Desde que la conozco me ha atraído como un imán, pero nunca la había querido tanto como ahora, mientras grita «¡idiotas!» una y otra vez. Sigo su mirada y me encuentro con un montón de ojos desbordantes de envidia, que no pierden de vista a la casita atada a un aerostato en la que viajamos. Ahí se quedan, con los pies clavados en la insulsa cordura, todos los que se reían de mí por querer construir castillos en el aire. 

Microrrelato para el reto Escribir jugando de febrero del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

Una lágrima

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La bombilla del techo iluminaba tu mirada casi tanto como la lágrima que resbaló por tu mejilla alumbró mi esperanza. Quise guardarla en un frasco y llevarla siempre conmigo, segura de su anuncio de algún sentimiento por mí en tu interior. Cerré los ojos mientras me repetía que aún me querías y eso me impidió verte marchar, pero el sonido del portazo apagó, inclemente, mi ceguera.

Microrrelato para el reto Escribir jugando de enero del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

Noche de piratas

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En un descuido del guardia huyó del Palacio de las Mareas; nunca se alegró tanto de ser el mejor de su clase en atletismo. No bajó el ritmo al internarse en el bosque. Ya no le importaba conseguir el tesoro, aunque sabía con exactitud dónde estaba. Solo quería llegar al barco, salir de esa isla y no volver a ver a aquellos crueles piratas.

Se despertó entre jadeos. Cuando consiguió ubicarse, dejó el libro de Robert Louis Stevenson, que una noche más tenía abierto sobre el pecho, en la mesilla, apagó la luz y, con una sonrisa, volvió a dormirse.

Microrrelato para el reto Escribir jugando de diciembre del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

El zorro y el ratón

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El zorro avanza entre las espigas. Sabe que falta poco y aumenta el sigilo. Ya puede ver la espalda del distraído roedor. Repliega las patas traseras, estira las delanteras, entrecierra la mirada y…

—¡Bu!

—¿Estás tonto o qué?

—Tienes suerte de que yo sea un zorro vegetariano, si no, en nada estarías en la barca de Caronte.

—Te he olido hace quince minutos, no deberías intentar sorprender a nadie después de haber cocinado coliflor. Y en el único vehículo que voy a montar es en el Ford T de mi primo para ir a la cata de quesos.

Microrrelato para el reto Escribir jugando de noviembre del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

Conjuro

Emociones en 50 palabras

Encender el fuego, echar los ingredientes en el caldero, concentrarme para conectar mi espíritu con el de la bruja del bosque, recitar el hechizo:

Señora del hoy y del mañana

del mundo verdadera soberana

apiádate de esta humana

haz que se enamore de mí

el marido de mi hermana.

Microrrelato para el reto «Emociones en 50 palabras» de octubre de Sadire Lleide. Requisitos: escribir un microrrelato o poesía inspirado en la imagen. Bonus: que aparezca la palabra «conectar» y que se produzca algún tipo de traición.

Reto mensual de escritura