Cómplices

ocaso

Solo el sol fue testigo del instante

en que prendió la mecha de mi esencia

liberó la compuerta sin prudencia

de emociones torrente incesante.

Nadie más vio el mirar centelleante

disputarle el ardor, cuánta insolencia

no era en verdad más que la impaciencia

de aquella que despierta a lo vibrante.

El temor me domina en el ocaso

¿si mi verdad se va con el ardiente?

¿si era no más una inquietud de paso?

Una ola me acaricia lentamente

sé que lo sabe, sé que no hay malcaso

pues el sol ha hecho al mar su confidente.

Mujer con sombrero y boa de plumas

Arte que inspira Luna Paniagua

Lady with Hat and Feather Boa, 1909, Gustav Klimtir

Hazme el favor de mirarme a los ojos,
de clavar en las mías tus pupilas,
ten piedad de este pobre meapilas
paciente receptor de tus enojos.

Juro realizar todos tus antojos,
ser el más fiel soldado de tus filas,
obedecerte aun más que tus ancilas
por oler tus cabellos pelirrojos.

Que no me quieres sé que es la verdad,
de amor no será nuestra relación,
mas ello no me causa ansiedad.

Lo cierto es que este pobre corazón
logrará la total felicidad
solo con ser tu más leal bufón.

#Soneto para el reto Arte que inspira de Instagram de Sadire Lleire. Cada viernes publica una obra de un pintor y tenemos hasta el miércoles siguiente para escribir y publicar lo que nos inspire. ¡Animaos a participar!

Hace un año que no te quiero

corazón-vela2

Ilustración de Luna Paniagua

Hoy hace un año que ya no te quiero

van doce meses de malaventura

cincuenta y dos semanas de amargura

cuatro estaciones de eterno aguacero.

 

Fue tu reproche un golpe certero

lo escupiste a traición y con premura

mi pobre corazón sin armadura

no esperaba ese envite lastimero.

 

Hace un año que soy alma vacía

que olvidé reír y lloro escondida

que agonizo en tu fría compañía.

 

Te miro, y mi mente consumida

se pregunta si llegará el día

en que osaré sacarte de mi vida.

 

 

Sanmigueles

IMG_20170916_190242

Sanmigueles

 Engalanado el pueblo, mil colores

anticipan las fiestas parroquianas

en las calles, balcones y ventanas

los vecinos hoy son espectadores.

 

A media tarde suenan los tambores

reavivando costumbres guipuzcoanas

en la torre repican las campanas

a San Miguel haciendo los honores.

 

Desde el ayuntamiento las banderas

se acompasan al ritmo de la banda

agitadas por jóvenes caseras.

 

Por la mañana misa veneranda

de noche alcohol y juergas duraderas

son jornadas de rezos y parranda.

Soneto

leave-1957302__340

Andaba yo enredada entre grafemas

usando sin descanso el alfabeto

enfrascada de lleno en el boceto

de una de mis historias tan extremas.

 

Carlos dijo: «Mejora tus poemas»

y como no rechazo ningún reto

aquí estoy intentando este soneto

admito que no exenta de problemas.

 

Soy cabezota por naturaleza

y tengo a mi familia por testigo

acabo lo que empiezo sin pereza.

 

Por la paciencia que tienes conmigo

aunque a veces me gane la torpeza

te lo dedico, Carlos, buen amigo.

Dedico este mi primer soneto a Carlos Miguélez, gran amigo, gran poeta y gran persona. Por, entre otras cosas, enseñarme todo lo que sé sobre poesía.

Podéis leer sus maravillosos versos en carlosmiguelez.es.