Reseña: Jaulas de hormigón

Jaulas de hormigón es el tercer libro de Mayte Blasco, el primero de relatos, y lo he reseñado en Trabalibros. Para leer la reseña haced clic aquí o en la imagen de la cubierta. 

Jaulas de hormigón

⇒ Reseñas de los otros dos libros, ambos novelas, de Mayte Blasco:

⇒ Todas mis reseñas en Trabalibros: reseñas Trabalibros.

Se rompió el día

poema Luna Paniagua

se rompió el día

ardió en tus ojos

prendió mi esencia

.

se rompió el día

acalló el lecho

de mis silencios

.

se rompió el día

parió la noche

más deslumbrante

.

se rompió el día

y se juntaron

nuestros pedazos

Vaya caos

reto de escritura

el payaso toca el teclado

el diablo el violín

el querubín el chelo

el bombero la batería

el policía pinta montañas

el hombre araña abetos

el esqueleto un castillo

el armadillo come jamón

el robot salchichas con tomate

el primate sándwiches de mermelada

el hada tarta de fresa

y Teresa ¿dónde está?

ni ha venido ni vendrá

en su casa ha de quedarse

no le gusta disfrazarse

Poesía infantil para el reto Escribir jugando de julio del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

Qué dicen

qué le dicen los árboles al viento

qué cuentan sus hojitas crepitantes

qué historias fuera de mi entendimiento

.

luego el viento con su habla siseante

conversa con las nubes pasajeras

de ese idioma soy completa ignorante

.

y las nubes, del cielo mensajeras

relatan con su mímica de paso

siluetas a mi juicio extranjeras

.

escucho, callo, miro, mas no hay caso

no acierto a comprender, aun mi cultura

me hallará abstraída el ocaso

cual sorda, muda y ciega criatura

Semáforo rojo

donde el alma

¿Cuántas cosas bonitas me estaré perdiendo por no haber un semáforo en rojo que me obligue a parar y reparar en ellas?

O… ¿será, quizás, que debía fijarme en esta?

Cómplices

ocaso

Solo el sol fue testigo del instante

en que prendió la mecha de mi esencia

liberó la compuerta sin prudencia

de emociones torrente incesante.

Nadie más vio el mirar centelleante

disputarle el ardor, cuánta insolencia

no era en verdad más que la impaciencia

de aquella que despierta a lo vibrante.

El temor me domina en el ocaso

¿si mi verdad se va con el ardiente?

¿si era no más una inquietud de paso?

Una ola me acaricia lentamente

sé que lo sabe, sé que no hay malcaso

pues el sol ha hecho al mar su confidente.

No duele

Luna Paniagua

A golpe de latido, rebrotó el corazón
(seguía tus certezas)
tenaz como raíz a través del asfalto
(guiado por tus hechos)
luchó, resquebrajó, restableció el camino
(buscaba tus verdades)
sin desgarros ni roces, afloró ileso, entero
(a tu cálido abrazo)
lo he entendido por fin, ahora sé que el amor
(tú me lo has enseñado)
no duele