El caballero y el dragón

reto de escritura

(poema infantil)

Soy un caballero muy valiente

que cabalga por todos los continentes.

Hace tiempo,  en una lejana región,

una torre llena de chuches me encontré,

pero para podérmelas comer…

¡debía luchar contra un dragón!

Después de una hora peleando

estábamos muy cansados,

decidimos que era mejor ser amigos

y las chuches repartirnos.

Desde entonces somos felices

y comemos regalices.

Este es el cuento del caballero Jon

—que soy yo—

y Roberto el dragón.

Microrrelato para el reto Escribir jugando de julio del blog de Lídia. Requisitos: Seguir leyendo

¡No toques eso!

Psicología y Logopedia BlaBla

Imagen de Bla-Bla TV

(Poema infantil)

Después de más de un mes en casa

por fin podemos salir

con tres normas a cumplir:

solo una hora, no alejarse, no tocar nada.

 

¡No toques eso! ¡Las manos en los bolsillos!

Es lo primero que oí

cuando salí al descansillo;

ni la barandilla

ni el ascensor

ni las manillas

y de repente… ¡parece que todo brilla!

 

¡No toques eso!

En la calle no es mejor,

coches, papeleras, farolas,

todo llama mi atención;

una bici, un patinete, un globo,

un perro, el cartero, una señora

¡si es que me choco con todo!

 

¡No toques eso!

Pero, mamá, si es mi hermano.

Ah, bueno, entonces sí.

Pasa la hora y volvemos a casa,

zapatillas en la puerta y a lavarnos las manos.

 

Aunque ha sido poco rato

Me lo he pasado muy bien

Qué ganas de que llegue mañana y

¡poder salir otra vez!

 

Este divertido vídeo me inspiró para escribir este poema. Podéis ver más, para peques y adultos, en Bla-Bla TV, y otra información interesante que comparten en Psicología y Logopedia BlaBla y en sus redes sociales: Facebook, Twitter e Instagram.

Catalina

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Collage propio

(poema infantil)

¿Que podré ser de mayor?

No sé hacer una tortilla

ni coser un botón

ni para qué lado se gira

el destornillador.

En mates no sumo una bien

el libro de sociales me da grima

no recuerdo cómo es «hola» en inglés

¡hasta en recreo suspendo!

Deportes mejor ni cuento…

en fútbol soy una tuercebotas;

una vez metí una en baloncesto,

pero en mi canasta;

corrí los cien metros lisos en una hora,

más lenta que un caracol cojo;

esgrima ni lo intento,

no sea que me clave la espada en un ojo.

¿Y si me dedico a la poesía?

Probaré, tal vez me salga alguna rima.

Firmado: Catalina.

Poema para La caja mágica (408), del magazine radiofónico Menudo Castillo. Requisito: escribir un poema o microrrelato de menos de 100 palabras y que incluya las siguientes: ojo, libro, botón, espada, tuercebotas. 

El problema de Crato

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Ilustración propia

(Relato infantil)

Mi abuela es bruja. Pero no se lo puedo contar a mamá ni a papá porque no me dejarían ir a verla. Cuando están ellos hace cosas normales, pero cuando se van y nos quedamos solas… deja las cosas quietas en el aire, enciende y apaga la luz sin tocar el interruptor, hace que la coliflor huela a chuches, cambia el color de mi ropa y otras cosas raras. Y lo mejor de todo es que deja suelto a Crato.

Crato es nuestra mascota. También es mía porque yo ayudé a hacerla. El cuerpo es una caja de zapatos, la cabeza un globo hinchado en el que dibujé una cara de gato, las patas de delante dos cucharas, las de atrás dos palillos chinos y la cola cuatro trozos de lana. La abuela hizo un hechizo y anda, corre, salta, come, bebe y hace un ruido parecido al de un gato. Seguir leyendo

El bosque loco

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Ilustración propia

(Poema infantil)

En el bosque pasa algo extraño:

los gatos se dan un baño,

desde la orilla los miran, tranquilos,

los cocodrilos.

El búho pesa 300 kilos,

se rompió su rama

y cayó sobre la llama

que va en pijama.

Llevan gorro las ranas,

las jirafas bufanda,

las vacas camisetas con propaganda.

Un ciervo anda cojo

y un león le ayuda a caminar.

El topo mira todo con sus ojos

color verde mar.

El gallo no puede cantar, es mudo,

el lobo grita: «¡Miau!»

y el perro le contesta: «Gu-gu-au-au»

¡se ha vuelto tartamudo!

Este el bosque más raro del mundo.

Poema para La caja mágica (403), del magazine radiofónico Menudo Castillo. El requisito es escribir un poema o microrrelato de menos de 100 palabras y que incluya las siguientes: gorro, camisetas, ojos, tartamudo, rana. (Cada semana cambian las palabras).

Don Roedor

poema infantil Luna Paniagua

Ilustración propia

(Poema infantil)

Don Roedor

era un pequeño ratón

que quería ser escritor.

 

A Don Pavo, el profesor,

un bolígrafo le robó;

se lo cogió del estuche,

mientras él llenaba el buche,

¡vaya zampón!

 

Escribió una novela

de aviones y carabelas,

de caballos, renos y sapos,

de amor, risa y melancolía.

 

Soñó que famoso se haría,

todo el mundo su libro compraría

(y eso que no sería barato).

 

Pero al despertar,

don Roedor lloró un buen rato

al ver que su novela,

¡ay!, se la comió el gato.

 

Poema para La caja mágica (396), del magazine radiofónico Menudo Castillo. El requisito es escribir un poema o microrrelato de menos de 100 palabras y que incluya las siguientes: gato, estuche, novela, melancolía, bolígrafo. (Cada semana cambian las palabras).

Los viernes los leen en antena y el que más votos tiene gana un libro. 

En el camping

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EN EL CAMPING (Relato infantil)

A Miren le encantan las vacaciones. La noche anterior a irse se pone nerviosa: le cuesta dormirse y tiene que levantarse dos o tres veces para hacer pis. A la mañana siguiente, tan temprano que aún no está el sol en el cielo, su madre la levanta y la baja en brazos al coche. Sus padres ya han metido las bolsas en el maletero y enganchado el remolque al coche.

El viaje es muy largo. Primero duerme, hasta que paran a desayunar, en un bar tan grande que hasta tiene una tienda dentro. Después juega con algún juguete o al veo, veo con sus padres. A veces dibuja. Poco, porque si no se le revuelve la tripa y vomita, como en aquel cumpleaños  de su prima Amaia, después de comer muchas chuches y tarta.

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El otro parque

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EL OTRO PARQUE (Relato infantil)

—¡Mamá! Me voy, ya estoy listo.

—¿Ya? Cómo me alegro de, por una vez, no tener que pelearme contigo para que no llegues tarde a clase.

Le doy un beso a mamá y salgo corriendo. Menos mal,  no he tenido que contarle que tengo que ir antes para acabar la tarea que no hice ayer.

Paso al lado de Markel y Nahia. Les grito que voy con prisa y no puedo pararme. Aunque lo tengo prohibido, cruzo el parque en lugar de rodearlo por la acera, para no perder tiempo.

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